nomeolvides
Aquí, sentado debajo de estas nuevas flores de cerezo, no puedo evitar perder la mirada hacia el horizonte infinito, todavía buscándote. No me rindo, no puedo hacerlo, robaste mi corazón y si no estoy a tu lado jamás lo voy a recuperar. Sé que estas ahí y que no quieres esperarme, incluso aunque los dos sabemos que algún día nuestros caminos volverán a encontrarse. No importan tu ira, ni tus arrebatos, no importan tus ojos, que como agujas clavándome las entrañas todavía me permito a la noche extrañar. Nuestros cuerpos volverán a rozarse, lo sé. Aunque nos separe un abismo de tierra y océano, de celos por personas que vienen y van, me dejarás aplastarte con mi vanidoso cuerpo y consumirme en tus labios una vez más, cien veces más. Perdernos en un aluvión de palabras, risas y llantos.No seré el único a quien te permitas querer, pero sé que soy el único al que puedes amar. Lo que siento por vos va más allá del poder que transcienden nuestras mentes, somos dos almas atrayéndose mutuamente. Puedes volar y perseguir tus sueños, pero yo seré tu viento para poder seguir planeando. Puedes cortar el lazo invisible que se niega a separarnos por completo y querer quitarme a la fuerza de tu vida para no seguir sufriendo, pero tu corazón va a volver a latir por mi. La llama que estuvo conserva cenizas y cuando nuestros caminos se crucen, sí, cuando ellos se crucen no importarán las estrellas, el cielo y la tierra, ni el océano, ni tu ira, ni tus celos, ni mis o tus otras parejas, volveremos a encendernos, volveremos a ser fuego.
Estoy tejiendo mi propio camino, dejando huellas en la tierra con mis pasos solitarios. Mientras no esté contigo, me permitiré pasar por personas que sé que me recordarán. Me permitiré sobrevivir sin poder volver a obsequiar mi corazón, que ya no tengo pues lo guardas con recelo. Vivo a base de esas memorias en las que me dejo consumir para no olvidar mi meta. Meta que aunque quieras negar me espera en ese horizonte infinito en el que sé que volveré a encontrarte si me permito, a pesar de todo, jamás dejar de buscarte.
Espérame entonces, no me arrebates lo que queda de tu amor. Me tienes loco por el recuerdo. Por tu piel que eriza mi piel, por tus sueños que complementan los míos. No puedo quitarme esta locura porque después del tiempo alejados, años y vidas pasadas, siempre voy a saber que ya me he permitido sentar alguna vez, debajo de la más hermosa de todas las flores de cerezo.
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